En Uruguay, un hotel rural a cargo de un chef argentino para alejarse del mundanal ruido, pero no de la mejor gastronomía.
COLONIA.- En la cocina de la Casa Los Jazmines, integrada con el comedor y el living con hogar de leños, hay una pizarra que dice The dream is everything (El sueño es todo). Huele delicioso, al platillo que Marcial Fernández, director, cocinero y alma máter del lugar, cocine en ese momento. Y en este hotel rural y chic de Colonia, Uruguay, abierto hace casi un año, la frase de la pizarra parece cierta.
A una hora de lancha rápida desde Buenos Aires, la escena transcurre en una romántica casona de estilo colonial mexicano pintada de amarillo de cinco coquetos cuartos en un campito de 8 hectáreas con mucha intimidad. La casa espera a los viajeros que crucen la anchura del Río de la Plata hasta Colonia de Sacramento y allí sigan 8 kilómetros hasta alcanzar esta zona de chacras con costa de río.
La cocina con isla de producción se separa del living por medio de una barra que invita a sentarse y charlar con Marcial mientras prepara la comida; sólo trabaja con la ayuda de Carlos y Fabiana.
Marcial trabajó en los años 90 en la célebre pizzería Filo; más tarde fue embajador del vodka Absolut en Buenos Aires y Punta del Este, y luego como consultor para el Cono Sur y el Caribe viajando a Puerto Rico, República Dominicana, Aruba, San Pablo y Río de Janeiro. Luego se radicó en Los Angeles durante siete años, donde cocinó para la compañía de catering Bread & Wine. Hasta desembarcar hace dos años en el Uruguay de adentro, como dijo Francis Mallmann.
El jardín, extensas lomadas de pasto recién cortado, tiene camas y hamacas paraguayas, piscina y próximamente un pequeño restaurante cercano a la zona de los caballos, en principio sin paredes, con parrilla y horno de barro, más la cocina vidriada.
Ondulada y siempre verde, la región fue poblada originariamente por piamonteses que cuidaban sus árboles frutales, sus quintas de verduras y animales. Aún ellos resguardan el olor y los sonidos del campo, y el agua que asoma en los ríos de playas limpias y barrancas abruptas.
El boom inmobiliario de las chacras en la zona del Caño, San Carlos y alrededores surgió en la década del 90, pero todavía son muchos los argentinos que deciden trasladar sus sueños (e inversiones) a Uruguay.
En Casa Los Jazmines el día transcurre plácidamente. Cierta pereza embargará a los huéspedes para salir de sus cuartos de camas con sábanas de algodón egipcio de 400 hilos, toallas de la línea Americana Náutica y batas de algodón hindú, sin televisión, con baño moderno de ducha vidriada, amenities glamorosos y terraza privada que da al jardín. En total son cinco habitaciones, una con baño privado y el resto, compartido.
La casa fue decorada con pinturas de mujeres de Marcelo Bolonine, antigüedades y hermosas obras realizadas por el propio Marcial. A partir de octubre la casa tendrá un proyecto de arte de la mano de Fernanda Mir, que incluirá de uno a cinco artistas que ambientarán cada habitación, arte en el jardín y una muestra fotográfica sobre mujeres hecha por mujeres.
El desayuno puede ser tardío e incluye requesón uruguayo, jugo de naranja exprimido, tostadas de panes integrales y blancos, mermeladas caseras (de la higuera cercana; de los manzanos, con clavo y canela), fruta fresca recién cortada -¡pruebe la granada!-, yogur y cereales.
Se puede casi ni salir de este mundo de ensueño donde todo es posible, recibir masajes de Alejandro (un masajista en serio), descansar y relajarse en el charme y el confort del hogar. O pasear por los alrededores: asoman cascadas escondidas en bosques olvidados, playas a las que se accede por una escalerita caracol y donde aún se encuentran restos fósiles, y hay otros paseos a no más de 4 kilómetros.
Otra playa cercana donde se puede caminar y caminar es La Arenisca, con fondo de arena y agua limpia y clara; la playa El Calabres; la bajada de Valdéz; el muelle viejo; la Colonia Valdense para comer quesos hasta decir basta; las bodegas.
Finalmente, siempre está la Ciudad Vieja que late al ritmo de extranjeros y locales que se asentaron en este sitio de callecitas empedradas.
Por Silvina Beccar Varela
Tanto al mediodía como a la noche, los platos de Marcial son una ceremonia para no perderse.
Platos modernos y no tanto, todo casero, con ingredientes de la región y siempre una vuelta de tuerca: tapeo de ravioles fritos con salsa de soja; croquetas de carne con salsa de tomate y vino tinto; chicken cake con mayonesa de wasabi; aceitunas adobadas; berenjenas en aceite; cazuela de langostinos, limón, ajillo, pepino y durazno, todo en tamaño finger-food para comer en la mesa ratona del living frente a la chimenea. Luego, al pasar a la mesa llegan las entradas, como el carpaccio de remolachas, con aliño de aceite de oliva extra virgen de la flamante fábrica vecina La Primavera, o la sopa de pescado, jengibre y ciboulette; principales, como la carne cocinada mil horas con vino Tannat de la vecina Cooperativa Caluva; la pasta seca italiana con una salsa de ingredientes simples y frescos; las verduras del campo que cuidan don Ricardo y doña Matilde; los corderos de Di Nora -¡otro vecino!- alimentados a grano y leche, de no más de 11 kilos, marinados 24 horas con romero, lavanda, ajo, nueces y limón, cuyo perfume invade todo.
DATOS UTILES
- Durante mayo, tres días, dos noches con masajes incluidos, con una botella de champagne por persona, US$ 310 por pareja. Promoción para socios American Express, del 2 de mayo al 15 inclusive, tres noches de hospedaje por el valor de dos.
- El almuerzo cuesta US$ 25 por persona; la cena, 45. El almuerzo consiste en una entrada liviana (ensalada, sopa) y un plato principal, postre, bebidas sin alcohol y un expreso italiano. La cena incluye tapeo y una botella de vino cada dos personas. La merienda dulce o salada puede incluir tostex de pan integral con mozzarella, tomate y albahaca, budines, tortas; 10 dólares. Sólo con reserva previa.
- Camino del Caño, Colonia. Tel.: 00598-45202799/00598-94523624, fernandez8@hotmail.com, marcial@casalosjazmineshotel.com.ar, http://www.casalosjazmineshotel.com.ar/
No hay comentarios:
Publicar un comentario