Mostrando entradas con la etiqueta turismo aventura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta turismo aventura. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de septiembre de 2011

5 atracciones turísticas para subir la adrenalina

Si estás cansado de ir a museos, de los paseos en lancha o en colectivos sin techo, acá te traemos 5 lugares ideales para vos. ¿Los visitarías? Contanos 


El parque de diversiones más alto del mundo
Está en la cima del hotel Stratosphere y contiene una gran serie de atracciones que juegan con el riesgo a unos 300 metros de altura. Es una de las estructuras más altas del sur de los EE.UU. El hotel y casino renueva constantemente sus atracciones. Una de las más conocidas fue la montaña rusa más alta del mundo; un recorrido alrededor de la circunferencia de la cima de la torre. Hoy en día, el Stratosphere cuenta con bungee jumping, el X-Ride (un brazo mecánico que sube y baja sobre el vacío, el que se ve en el video), y el Insanity Ride que consiste en una mano gigante que gira, también sobre la nada.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=JSOKHvc9Obw#t=0s

Caminata en la torre más alta de América
Si te invitan a pasear por la CN Tower en Toronto, tal vez te corra por el cuerpo algo de adrenalina. Hasta no hace mucho tiempo, era la estructura más alta del mundo con más de 550 metros de altura. Ahora bien, ¿qué te pensarías si te dijeran que la caminata no es por sus confortables pasillos sino por la circunferencia externa de la torre? Ahí es donde se pone divertido. Sino mirá el video y decinos si no te dio algo de vértigo.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=IJy-t_yc9l8

El Péndulo de Nevis
Si el Bungee Jumping es algo que ya no te genera ninguna emoción, esto es para vos. En Nueva Zelanda (parece ser que Oceanía es epicentro de todo lo que tenga que ver con tirarse de lugares altos atado de los pies) reinventaron el concepto y presentaron el Nevis Swing, un salto desde 160m de altura y que en vez de ser vertical es pendular. Durante el salto se alcanzan los 150 km/h y se recorren 300m de distancia.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=Hwy9IOrUzO0


Escalar el puente de la bahía de Sidney
Como decíamos más arriba, Oceanía parece ser el epicentro del turismo de aventura y de los deportes extremos, y Sidney le hace honor a esa distinción. En el centro de la ciudad se encuentra el Harbour Bridge, el puente insignia de la ciudad y una de sus estructuras más grandes. Por su peculiar forma redondeada y su ubicación (en la boca de la bahía de Sidney), es uno de los mejores miradores turísticos de la ciudad. Tal es así que todos los días cientos de personas se calzan los arneses y caminan por el esqueleto del puente para llegar a su cima y poder apreciar la espectacular vista de la ciudad.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=7Vf6m8UOW5s

Sky Experience Adventure Filipinas
El Crown Regency Hotel de Cebú, la segunda ciudad en importancia en Filipinas, encontró una forma de llamar la atención del mundo entero. Siendo el edificio más alto de la ciudad, desarrolló toda una industria turística alrededor de sus peculiares vistas de Cebú. Así es como los turistas se pueden calzar un arnés y salir a pasear por el hotel a 150 metros de altura, o subirse a una butaca motorizada que brinda un recorrido de 360° sobre el exterior de la torre con una inclinación hacia abajo (para acentuar el impacto de la atura en los pasajeros).

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=kWmntThZ74U

jueves, 28 de abril de 2011

Un exclusivísimo lugar en el mundo

Casi ni hizo falta que se lo pidiera. María de los Angeles Bachi Scheffler ya se moría de ganas de sólo pensarlo: cuando su hijo Gustavo decidió materializar el sueño de la familia y construir un excepcional parador en medio de la selva misionera, ella no dudó ni un instante y se lanzó a la aventura. Nunca había imaginado que en medio de árboles frondosos y de frente al río Paraíso encontraría un nuevo camino para su vida. Hoy es quien maneja Don Enrique Lodge, en el paraje La Bonita. Allí recibe a los turistas, cosecha vegetales en una huerta orgánica y, mediante una radio, sigue conectada con el mundo exterior. Te contamos cómo es pasar una estadía de lujo en medio de la más pura y salvaje naturaleza.

Ver el color de los atardeceres con los pies sumergidos en el arroyo, sentir el olor de la selva después de la lluvia, oír el canto de los pájaros en la mañana y el sonido de los saltos de agua en lo profundo de los verdes cañadones… nada de esto lo cambiaría”, cuenta Bachi.
Ver el color de los atardeceres con los pies sumergidos en el arroyo, sentir el olor de la selva después de la lluvia, oír el canto de los pájaros en la mañana y el sonido de los saltos de agua en lo profundo de los verdes cañadones… nada de esto lo cambiaría”, cuenta María de los Angeles Bachi Scheffler. Ella es quien, en medio de un paraíso situado en la selva misionera, regentea la posada Don Enrique.


Cada día, las mayores noticias son las que trae la llegada de un nuevo huésped, y las expectativas que genera en los anfitriones. Docente de profesión, se dedicó luego a diversas actividades que, asegura, le dieron una gran capacidad de adaptación. Hace dos años, dejó todo y se lanzó a la aventura de planear, construir y dirigir este proyecto que encerraba los sueños más legendarios de la familia.
 
-¿Qué es lo primero que se le cruzó por la cabeza cuando salió la propuesta de Misiones?
- Oportunidad. Hacía tiempo que con mi marido estábamos elaborando diferentes proyectos para acercarnos más a la naturaleza y desarrollar una vida y un trabajo acorde a ella. También surgieron dudas, todas muy sensatas, pero débiles frente a un fuerte sentimiento interno de que eso era lo mío: mi oportunidad y mi gran desafío.
 
- ¿Cómo es un día típico allí?

- Me levanto a las ocho para supervisar el desayuno. Me encargo de los detalles: las flores en la mesa, el fuego en la chimenea si hiciera falta, verificar las cantidades, e ir previendo la organización del almuerzo. Recibo a los huéspedes que vienen a desayunar, y se organizan las distintas actividades: caminatas, visitas a saltos y cascadas, paseos en canoa, pesca y pic-nic en el pozón, visita a la aldea aborigen, entre otras. Después, parto con alguno de los grupos a realizar alguna caminata: yo les doy un pantallazo de cómo es la selva paranaense. A la vuelta, mi marido y yo nos sentamos a almorzar con los huéspedes mi marido y yo. La mesa es un buen lugar para intercambiar experiencias, y las charlas en general son muy ricas e interesantes. En poco tiempo logramos afianzar los grupos. Después del té los huéspedes se retiran a sus cabañas, y es para mí la mejor hora de relax, que a veces consiste simplemente en contemplar el atardecer en una reposera sobre el deck que mira al arroyo. La cena es más formal y paqueta, sumamente agradable y distendida, se tocan temas muy diversos, como diversos son los huéspedes y sus actividades, y también Daniel y yo contamos anécdotas de nuestra vida en la selva, y de nuestra relación con los colonos de la zona. Las sobremesas se extienden generalmente hasta después de medianoche, alrededor del fuego del hogar, o mirando las estrellas. Yo disfruto todo este día a fondo, cada cosa que hago me encanta, y lo realizo con alegría y un nuevo entusiasmo, porque cada día es diferente, como es diferente y sorprendente la naturaleza, y la naturaleza de nuestros visitantes.
 
"La cena es más formal y paqueta, sumamente agradable y distendida. Las sobremesas se extienden generalmente hasta después de medianoche, alrededor del fuego del hogar, o mirando las estrellas. Yo disfruto todo este día a fondo, cada cosa que hago me encanta, y lo realizo con alegría y un nuevo entusiasmo, porque cada día es diferente, como es diferente y sorprendente la naturaleza, y la naturaleza de nuestros visitantes".
¿Qué es lo que más extraña?

- Aquí no tenemos televisión, ni radio, ni internet, ni teléfono, ni señal de celular, ni recibimos el diario. Las noticias de Buenos Aires nos llegan a través de otros como un eco lejano. Sólo contamos con un equipo de radio que nos permite hablar con mi hijo a Buenos Aires casi todos los días. Me gustaría estar más comunicadas, pero acá tengo una infinidad de compensaciones. Lo que me falta son mis afectos: mi nieta de 3 meses Lucía, hija de Gustavo, que vive en Buenos Aires, y de la que me pierdo su día a día en una etapa en la que cambian vertiginosamente. A mi otra nieta, Martina, de 5 años, hija de mi hija Inés, la veo ahora más seguido porque vive en Posadas. Y me faltan mis amigos, a quienes extraño mucho. Mi amiga entrañable, mi referente: esa confidente que me conoce con la que confrontar mi visión de las cosas y enriquecerlas. Esa amiga que es un regalo de la vida, quizás único. Espero en la distancia poder seguir conservando esa amistad, aunque sé de seguro que ya no será la misma.

-¿Cómo resultó a esta altura un cambio tan radical en el estilo de vida?

Yo no lo llamaría cambio radical, sino evolución, otra etapa de vida. Un cambio implica esfuerzo, y a mi casi no me costó. Es como si toda mi vida hubiera sido una laboriosa preparación para esta etapa: mi niñez montaraz en una casa de campo, jugando a ser Bomba el niño de la selva. Mis vacaciones náuticas hasta mi adolescencia en el velero de mis padres, mi adultez como docente, abocada a desarrollar aptitudes y conocimientos, como ama de casa dedicada a una buena cocina, a ser efectiva en la organización y limpieza domésticas, con gusto por la decoración y ser anfitriona. Y como una constante mi amor por la naturaleza y la aventura. Todo esto se resume y amalgama en esta nueva etapa.
 
-¿Qué piensa su marido que la acompañó en esta aventura?

- Si bien él estaba buscando algo así, al principio dudó mucho. Cuando viajamos a conocer el lugar, la belleza de este paraíso inaccesible lo atrapó. Aquí todo es intenso y salvaje, atrapa y atemoriza a la vez. Volvió con un si a medias que germinó en las siguientes dos semanas, con la ayuda de mi entusiasmo. Hoy, después de dos años, y a pesar de que extraña mucho a sus hijas, creo que su evaluación es positiva. En primer lugar la gran satisfacción de haber dirigido y terminado exitosamente la construcción del Lodge (tarea nada sencilla), y hoy llevar adelante su logística y mantenimiento, y también el soporte administrativo. Aquí se lo ve como un pez en el agua, como un lugareño más: conocedor de caminos y senderos en el monte, hábil conductor en los barriales más fieros. Es también un anfitrión cálido y encantador, siempre predispuesto a largas y amenas charlas, y con una buena relación con los colonos de la zona, que han aprendido a respetarlo y apreciarlo.

 - ¿Por qué le recomendaría a la gente que visite el lugar?

- Para el que es amante de la naturaleza, este es el lugar de encuentro por excelencia. La selva intensa y fascinante es el escenario natural más rico del planeta, porque alberga la mayor cantidad de seres vivos. Esta parte de Misiones es un conjunto majestuoso de serranías, vegetación, innumerables cursos de agua que bajan por profundos cañadones verdes formando saltos y cascadas. Es todavía un lugar salvaje, y el que camina por los pequeños senderos siente la emoción del explorador que descubre un nuevo paisaje. Cada hora del día es diferente, y cada estación del año tiene su propia magia: colores, perfumes, sonidos son una fiesta para los sentidos, y pasan a tener protagonismo las sensaciones y las emociones. El tiempo transcurre de otra manera, y se logra una desconexión absoluta y total de la realidad citadina, que al poco tiempo nos parece muy lejana. Todo esto los podemos vivir, recostados cómodamente en una reposera de la cabaña, con el sonido del arroyo cristalino corriendo a nuestros pies, y enfrente un alto cañadón tapizado de selva y poblado de pájaros. Don Enrique Lodge permite disfrutar de toda esta aventura en la naturaleza con la contención de nuestra compañía, el confort necesario para no extrañar el hogar, con el condimento de un toque de glamour y romanticismo en la ambientación. Y lo más importante es que es muy difícil que alguien se vaya de aquí sin amar la selva y sin haber tomado conciencia que es un ecosistema en grave peligro, y que es responsabilidad de todos defenderlo.
 

lunes, 18 de abril de 2011

7 mochilas para trotamundos desde $450

Salir en viaje de aventura implica, desde el plan inicial, hacerse de un buen equipo para que llevar todo lo necesario no se convierta en un obstáculo. Aquí, algunos modelos de equipaje liviano y apto para todo terreno

Montagne Adventure



Esta es una mochila de 60 litros, realizada en poliéster 600 D x 1200 D Duratex. Posee un doble fondo opcional con acceso frontal independiente, cinchas de comprensión vertical, flejes de aluminio templado, tapa con boca elastizada y bolsillo con cierre. Además de traer un práctico porta piqueta, cuenta con dos bolsillos laterales con cierre y sus hombreras son regulables en altura. El alto total de la mochila es de 61 cm y está disponible en distintas gamas de colores. Su valor es de aproximadamente $450

Bamboo Landscape


Otra mochila de 60 litros, con excelentes prestaciones outdoor y versatilidad sin igual que viene con una mochila desprendible. Realizada en tela de nylon, tiene un espaldar regulable por altura con velcro, permite una óptima distribución del peso, barras de aluminio precurvado con acolchado de alta densidad y un compartimiento principal con divisiones. Además, viene equipada con correas de compresión laterales. Cuenta con un cubre mochila desmontable, dos porta botellas. Su precio es de $530

Teton Fox


Mochila de 75 litros, ideal tanto para el principiante como para el experto montañista. Trae una excelente sujeción lumbar con regulación y funda para lluvia, si bien no hace falta porque la mochila repele el agua. Posee el sistema airflow que permite la circulación de aire en la espalda, evitando que se junte transpiración entre la espalda y la mochila. También tiene dos compartimentos, para no tener que vaciar la mochila cuando uno quiere sacar algo del fondo. Su precio promedio es de $650

Coleman Chinkapin


Mochila de 65 litros, con arnés regulables en altura para un calce apropiado. Carga superior, con fuelle para mayor capacidad, bolsillo y tapa superior que se convierte en una mini-mochila lumbar, fabricada con nylon impermeable con sistema anti desgarro. Posee dos bolsillos frontales, cuatro bolsillos externos, cierres a prueba de agua y está preparada para servir de equipo de hidratación. Cuenta con un práctico bolsillo para mapas, respaldo integral y varillas de aluminio removibles. Su valor es de $740

Doite Lemaire


Mochila con una capacidad de 80 litros. Cuenta con un acceso frontal y superior Day Pack desmontable, incluye un bolso de transporte que puede usarse también como cubre mochila. Tiene un respaldo con altura ajustable por medio de correas y barras, tirantes de EVA Durable y cinturón con malla 3D air. Su panel 3D air de malla con canal de ventilación central y sus barras de aluminio Pre-curvado en el interior la hacen confortable. Trae un compartimiento para bolsa de hidratación. Precio $949

Lowe Alpine Contour


Mochilas de 80 litros, cómoda y práctica para trekking. Posee un sistema de suspensión APSTM para un rápido ajuste personalizado. Viene equipada con el moderno Thermoformed AirCooledTM Back System, que permiten un libre circulación de aire en la espalda. Confeccionada en un durable polyester ripstop reforzado, tiene una tapa extensible que se convierte en riñonera. Su diseño de compresión lateral controla la carga, crea estabilidad y concentra el peso en el centro de la espalda. Su valor es de $1215

The North Face Prophet


Mochila de 70 litros, con varilla tubular de aluminio extruida desmontable. Viene equipada con una esterilla de bivac desmontable, cinta de cadera con trabillas para herramientas, capucha desmontable con puntos de unión, bolsillos estrechos expandibles con orificio de drenaje y un panel frontal reforzado con sistema de cintas de sujeción doble. Posee cintas con códigos de color y es compatible con sistemas de hidratación. Una mochila de calidad superior, recomendada para expertos. El precio es de $2250