martes, 26 de abril de 2011

Bicicleta: el mejor recreo urbano

Andar en bicicleta es mucho más que un hábito saludable. Significa también combinar un deporte con la posibilidad de recorrer la ciudad, tanto el centro como los suburbios. 


Por Denise Tempote.
"Hay un momento de la vida en que te das cuenta de que disfrutar e imponerte desafíos personales es más importante que competir; en ese momento yo descubrí el cicloturismo en mountain bike", cuenta Alejandro López, un abogado de 55 años que desde hace casi una década abandonó el tenis, que practicó desde su infancia, para dedicarse a conocer nuevos lugares montado en la bicicleta. "De estar solo en una cancha iluminada artificialmente en el medio de la ciudad, pegándole con furia a una pelota para derrotar a un anónimo con tal de subir en el ranking de un club de barrio, pasé a encontrarme rodeado de amigos en el medio de la Patagonia, sin preocuparme por demostrarle a nadie mis habilidades", explica. Y cuenta que su dedicación a este deporte lo llevó incluso a preferir trasladarse en bicicleta por la ciudad, con la intención de mantenerse entrenado para los desafíos del fin de semana, que suelen incluir recorridos de no menos de 120 kilómetros, caminos de ripio y calles de tierra.

Como él, muchos hombres de negocios, profesionales y políticos aprovechan los espacios en blanco de sus agendas para escaparse en bicicleta hacia rincones de la capital donde entrenan para mantener las aptitudes necesarias a la hora de realizar excursiones. El circuito kdt, los bosques de Palermo y la Reserva Ecológica son algunos de esos lugares. Otros toman clases grupales de bicicleta fija, o "spinning", en que simulan subidas y recorridos similares a los que realizarán luego, a cielo abierto. Este es el caso del diputado Jorge Argüello, presidente de la comisión de Relaciones Exteriores, quien hace seis años cruzó los Andes en bicicleta junto al actual secretario general de la Presidencia Oscar Parrilli, y que confiesa que su voluntad para entrenar se hizo más fuerte cuando en uno de sus últimos viajes a Washington descubrió un circuito, que planea realizar pronto. "En ese lugar podés estar tres días sin cruzarte con ninguna ruta ni interrupción y, además, el camino está rodeado de lugares donde descansar", explica antes de agregar: "Nunca sé cuándo voy a estar disponible, así que me mantengo preparado para escaparme en cuanto pueda".

Otra opción es la que señala Gustavo González, dueño de Bike&Trek, una agencia especializada en turismo en mountain bike, que ofrece "paseos de fin de semana que no exigen tanto y que pueden ser realizados por cualquier persona que sepa andar en bicicleta". Para los más urbanos, también hay opciones, recorridos diseñados con el fin de mezclar el deporte con la cultura y convertir cada salida en una oportunidad para redescubrir Buenos Aires. Esto es lo que ofrece Ricardo García Rivelli, un artista plástico de 30 años que, al mudarse de La Plata a Capital, mantuvo intacta su costumbre de movilizarse en bicicleta. Así descubrió que este medio de transporte le permitía ver muchos más detalles de la city que los que notan los porteños apurados que suelen cruzarla. "Muchos amigos extranjeros y locales me pedían que organice salidas culturales en bici; después ellos me recomendaban y como la demanda crecía decidí armar la agencia Citibike", relata. Hoy, tanto porteños como extranjeros solicitan sus paseos, que cubren recorridos tradicionales y otros que no lo son tanto, como el de "la bicicleta villera", un tour por barrios humildes destinado sólo a los que quieren colaborar o hacer alguna donación (no monetaria) al barrio. "Estos recorridos suelen hacerlos estudiantes de antropología o extranjeros interesados en ayudar. No son frívolos. Es una manera ideal de ver cómo viven los que más necesitan, hablar con ellos y cooperar", aclara. También la agencia Mountain Bike Tours suele programar recorridos de más de cuarenta kilómetros por barrios emblemáticos de Buenos Aires (Recoleta, Palermo, el Centro, La Boca).

Quien también disfruta de los barrios porteños, pero por cuenta propia y con un estilo más bohemio, es el músico y actor Antonio Birabent, que adquirió la costumbre en las épocas en que no tenía auto: "Andaba de noche, como una forma de recorrer la ciudad. La bici era mi aliada y me inspiraba. Muchas de las sensaciones que me llevan a escribir son visuales, así que cualquier recorrido porteño me ayuda". Birabent elige entre sus lugares favoritos para paseos nocturnos la zona de la avenida de los Incas, y Costanera Sur y Salguero, llegando al río. Aunque aclara que la mejor anécdota que puede contar es el hecho de estar vivo: "Haber sobrevivido al tráfico de Buenos Aires es un mérito".

Tanto en la práctica competitiva como en la recreativa, andar en bici tiene sus beneficios. Según Alejandro Filardi (profesor de educación física, dos veces campeón argentino y entrenador profesional), las repercusiones en el cuerpo son inmediatas. En las piernas se trabajan todos los músculos grandes, cuádriceps, gemelos y glúteos y, en la espalda, especialmente los lumbares. También se fortalecen tríceps, antebrazo y el trapecio, encargando de sostener el cuello. El ciclismo sirve para estimular la circulación, combatir las várices y cuidar el peso, ya que se queman calorías gracias a que, practicada con cierto nivel de exigencia, "ésta es la única actividad que consume el total de los hidratos de carbono, incluso las reservas", explica Filardi,

"Este deporte une todo: mejora tu estado físico, estimula tus sentidos, tu intelecto, te ayuda a conocer gente, fortalecer vínculos y te da placer. Además, el entrenamiento es estimulante, porque no es el fin en sí, sino el medio para conocer nuevos lugares y lograr nuevos objetivos", concluye Alejandro López, justo antes de partir con su bicicleta.
Mitos y precauciones
Según el entrenador Alejandro Filardi, hay ciertas cuestiones que hay que considerar a la hora de subirse a una bicicleta. La primera se relaciona con la correcta posición para no dañar las articulaciones, ya que una mala postura puede lesionar cintura, hombros y cuellos. Para lograrla, recomienda asesorarse en persona en cualquier gimnasio. La segunda advertencia tiene que ver con los peligros para pacientes con problemas cardíacos. Si bien no es peligroso andar en bicicleta, quienes sufren del corazón deben saber hasta qué punto exigirse sin sobrepasar los límites que les imponen su edad, su peso y su estado físico. El tercer consejo es cuidar la alimentación y explica que la "comida chatarra" puede llevar a un agotamiento más rápido, e incluso a un colapso.
Respecto del mito de la esterilidad en los ciclistas varones, Filardi aclara que este riesgo lo sufren sólo quienes se dedican a andar en mountain bike con una frecuencia de entrenamiento diario.



 

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